Por primera vez en mucho tiempo, hay un poco de silencio en mi cabeza. A pesar que lo usual es que esas 1000 voces que a uno lo representan desde todos los ángulos de la vida se hablan en una constante cacofonía que es difícil de comprender, actualmente la tranquilidad, de a poco, va adquiriendo un carácter placentero.
Es difícil, a veces, aceptar la calma sin cuestionarla, sin presionarla, sin salir a buscar culpables o soluciones inmediatas.
Es difícil encontrar de vez en cuando algo que solucione lo que no tiene solución, lo inevitable; aunque se hace cuesta arriba no sentir que esta calma, tan inesperada, tan clara, es el preludio a una tormenta, que espero no llegue.
Buscar el centro.
Observar el horizonte.
Saber que en el infierno, siempre estamos acompañados.
Y caminar.
Posted by sergio at Diciembre 2, 2003 1:51 PM