Marzo 24, 2004

24 de Marzo

Uno de los Temas.

La entrega de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada) a organismo no gubernamentales para la creación de un Museo de la Memoria ha sido quizás uno de los pasos más importantes que ha hecho este país(Argentina, por supuesto) en todos sus años de democracia.

La ESMA había funcionado durante la última dictadura militar (1976-1983) como un centro clandestino de operaciones donde se mataba, torturaba y detenía a jóvenes que estaban, en aquella época, luchando por un país mejor. Los llamados "subersivos" por la dictadura militar, fueron los habitantes perpetuos de esa cárcel oscura. Como un pequeño holocausto, la dictadura Argentina no mataba por cuestiones religiosas, sino por ideologías y la racia fue aún más indiscriminada que aquella realizada por los Nazis tantos años atrás.
Muchas personas han desaparecido de esta tierra, o han sufrido las peores atrocidades sólo porque en algún momento conocieron a alguien relacionado con el Movimiento Montonores o el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Mis padres, sin ir más lejos, pasaron días muy duros cuándo se enteraron que le habían alquilado un departamento a una de estas personas.
Hoy mis padres están acá y gracias a eso, yo también estoy acá, pero mis padres podrían haber desaparecido como tantos otros. Y mi madre, que durante la dictadura me dio a luz, podría haber sido una de las tantas mujeres que regalaron una nueva vida a este mundo encerradas en esa escuela del terror. Yo podría haber sido, como cualquier Argentino de mi edad, un hijo de desaparecidos. Yo podría haber nacido entre paredes de terror, y podría haber sido regalado a una familia adinerada cualquiera, con amplias chances de perder mi identidad para siempre.
Escuchando los oradores del día de hoy (en el acto por el cuál se recordaba a las víctiimas de la dictadura, y en el cual se iniciaba la construcción del Museo de la Memoria en la ESMA) mis ojos se llenaron de lágrimas en repetidas oportunidades. ¿Como no emocionarse?
Este hecho, que yo califiqué antes como uno de los mas importantes, es un quiebre. Es recordar que hemos pasado por tiempos oscuros y hacerlo parte de nuestra memoria. Es decirnos y decirle al mundo, que no olvidamos a nuestros muertos, que gracias a la lucha de muchos de ellos hoy estamos acá. Escuchar al presidente de la Nación pedir perdón a las Abuelas de Plaza de Mayo, a Madres de Plaza de Mayo, a la agrupación H.I.J.O.S., en nombre del estado Argentino ha sido un destello de luz en este país de las sombras. Ha sido el reconocimiento para Bonafini, Carlotto y compañia de una lucha que nunca acabará. La lucha por la verdad.
Mi homenaje hoy es para todos aquellos que lucharon desde la paz (no a los que también asesinaban) para conseguir un mundo mejor.

Saludos para ellos, desde una tierra que está empezando a dar los primeros pasos de una historia que espero no se trunque jamás.

Posted by sergio at Marzo 24, 2004 10:05 PM
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