Noviembre 24, 2004

De confusiones se hace la vida

Los seres humanos somos capaces de todo, en todos los aspectos. Así como se puede ser el amante perfecto, se puede llegar a ser la peor piltrafa que haya puesto mano sobre piel de mujer. Podemos ser el amigo ideal, o el garca mal intencionado. Bien. Pero, ¿que pasa cuando uno no tiene actitudes intencionalmente, cuando la situación te va determinando y vos no podés hacer nada?. Ufff.. No quiero que esto suene a autoayuda, solo quería contarles.
Ayer vi a un amigo que hace un año ya no veía. Por cosas que no vienen al caso, en su momento, se tomaron actitudes y juicios de valor sobre el otro con pedazos de información.
Ninguno de los dos tenía el mapa entero de la situación, y aún así, se tomaron decisiones muy fuertes y reproches (para cada uno) bien fundamentados.
Estos reproches, en un año, fueron dilatándose, mientras la presencia del otro tampoco estuvo. Hasta ayer. Cuando nos juntamos hubo un par de momentos de incomodidad, de esos primerizos, hasta que hablamos sobre lo que había pasado.
En dos minutos arreglamos por medio de frases como "Bueno, ya está, cada uno tomó sus decisiones con información equivocada", "Hay que ver como se sigue adelante", etc, lo que hace un año nos fue tan terrible.
A veces tengo miedo de equivocarme así, todo el tiempo, espero que no.
Finalmente, la próxima vez, trataré de saber que es lo que pasa, y no tomar decisiones y emitir juicios apresurados.
Perderse un año de la compañia de un amigo, pareja, o ser querido, por orgullo y errores de interpretación es inaceptable; aunque de esas cosas también se haga la vida.

Posted by sergio at Noviembre 24, 2004 10:33 AM
Categorías: Autobiografía