Diciembre 20, 2004

Parte de la historia

Recitar las palabras de siempre.
Esperar que el mundo reaccione.
Abrir los ojos y no pensar en el dolor.
Saber que en la cresta de la ola no hay donde llegar.
Escuchar como me muero un poco más cada día.
Intercambiar palabras que nunca recordaré.
Decir que amo.
Decir que odio.
Soñar con tiempos mejores, peores y darme cuenta
que no hay un mejor momento que el presente.
Decir que estoy mal como estoy.
Decirme que estoy bien.
Y al mismo tiempo, creerme ambas cosas.
Creer en mi, desprestigiarme de una manera brutal.
Dudar, mucho.
Tener muchas certezas.
Tener miedo.
Saber que unos labios de alma, hoy, me esperan al final del día.
Extrañar. Extraño. Es como me siento.
Sigo remando, la orilla siempre se aleja lo suficiente
para pensar que nunca llegaré, o sí.
Saber que no soy lo suficientemente bueno.
Y saber que si.
Dios. Que no tengo. Y no me escucha, y no responde.
Aunque no lo llame.
Pequeños dolores.
Mis ojos de niño.
Mis verdades de adulto.
Sin luz, no hay oscuridad.

El eterno retorno
al útero materno.

Posted by sergio at Diciembre 20, 2004 6:30 PM
Categorías: Palabras desde el abismo

Comentarios

Excelente!!!!!!!!! De 10!!! Te felicito, es imposible no sentirse identificado. Besos.

Posted by: luciana at Diciembre 22, 2004 12:24 AM

Gracias luciana, realmente me preocupa que te sientas identificada, porque yo pensé que era el único trastornado que estaba así,. Ahora bien, si todos estamos así es explicación suficiente para algunas cosas.

Posted by: sergio at Diciembre 22, 2004 4:43 PM