Noviembre 23, 2005

La libertad

"Una libertad es una posibilidad de elección.
Una posibilidad de elección puede ser interior, es decir, subjetivamente o mentalmente posible; es una libertad de espíritu. Puede ser exterior, es decir, objetivamente o materialmente posible; es una libertad de acción.
Cuantos más sean los dominios que ofrecen posibilidades de elección, más, en cada dominio, las elecciones son numerosas y variadas, mayores son las posibilidades de libertades; cuanto más importante para su propia existencia es el tipo de elección posible, más elevado es el nivel de libertad (elección de medio de transporte, elección de profesión, de residencia, de vida).
A primera vista, nos parece evidente que el ser humano dispone, en condiciones favorables, de posibilidades de libertad. Sentimos subjetivamente nuestra libertad cada vez que tenemos la ocasión de elegir entre alternativas y tomar una decisión.
A la inversa, toda consideración objetiva de nuestra condición parece reducir la libertad a una ilusión subjetiva; sufrimos las coacciones de nuestro medio natural al que debemos adaptarnos; estamos sometidos por nuestro patrimonio genético que produce y sustenta sin cesar nuestra anatomía, nuestra fisiología, nuestro cerebro y, por tanto, nuestra posibilidad de inteligencia y de consciencia; estamos sometidos por nuestra cultura que inscribe en nuestro espíritu, desde nuestro nacimiento, sus normas, tabúes, mitos, ideas, creencias, y estamos sujetos a nuestra sociedad que nos impone sus leyes, reglas y prohibiciones; estamos incluso poseídos por nuestras ideas que se adueñan de nosotros cuando creemos disponer de ellas. De este modo, somos ecológicamente dependientes y estamos genética, social, cultural e intelectualmente sometidos. ¿Cómo podríamos disponer de libertades cuando estamos tan sometidos por todas partes?
"
Edgard Morin, Extracto de Antropología de la liberta

Posted by sergio at Noviembre 23, 2005 7:39 PM
Categorías: De lo Académico

Comentarios

Somos interdependientes y sometidos, y es imposible no verlo cuando lo pensamos, pero aún así podemos sentirnos libres (y aún esa sensación, si la analizamos, depende de nuestra capacidad de desprendernos por algunos instantes del pensar). Para mí esa sensación existe en el breve momento en el que sé que puedo elegir un sí o un no. Después voy a saber que mi elección estuvo sometida a infinidad de condicionamientos, pero ese instante, cuando siento que el sí o el no sólo dependen de mí, es lo más aproximado a la libertad.

Posted by: Grismar at Noviembre 23, 2005 11:36 PM

quizás en el momento de la decisión a mi me pase lo mismo, pero después te das cuenta que ese si o ese no estaba condicionado por un montón de cosas, entonces todo se vuelve un poco más complicado.
De todas maneras, la libertad misma encierra una prisión en si misma, su definición y eso la humaniza bastante, y nos salva del infierno.

Posted by: sergio at Noviembre 24, 2005 6:13 PM
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