Esta Argentina en la que me toca vivir ha sufrido cambios que son difíciles de comprender. Uno de los puntos que parecen permanecer siempre oscuros a la sociedad son las distintas formas que ha tomado la política en este país tan extraño.
Si alguno de ustedes desea ampliar su comprensión con respecto a lo que está sucediendo en este país, en cuanto a sus transformaciones políticas, les recomiendo leer este artículo, escrito por la líder del ARI, un partido de Centro Izquiera que a pesar de parecer tan intransigente como algunos partidos hegemónicos que manejaron y manejan al país desde hace tantos años ha logrado mantener una postura, sin caer aún en la increíble fuerza centrífuga de aquellos y sin desaparecer en el anonimato de los partidos pequeños.
Cada vez que miro las elecciones que el pueblo Argentino tiene que hacer, en cuanto a los dirigentes que los gobiernan, me resulta tragicómico que en realidad nos estemos debatiéndo entre modelos viejos que nunca funcionaron correctamente, entre estructuras que han demostrado su falta de destreza y gente que ha bebido de la mano del diablo para poder acercarse a algún cargo, ligeramente importante.
Es por eso, que encontrar una forma de cambio (aunque no sea el modelo a seguir) en la estructura política de un país que siempre vivió el River-Boca, Unitarios-Federales, Justicialistas-Radicales como una forma de supervivencia en esta realidad tan defenestrada, me hace sentir optimista.
No quiero parecer monotemático, pero no puedo evitar referirme a la casualidad (o causalidad) que sucedió ayer en cuanto al accionar del presidente George Bush.
Durante las horas que el Presidente estadounidense pasó en Bagdad, tratando de "levantarle el ánimo a la tropa", probablemente debido a la alta tasa de suicidios entre los militares norteaméricanos que extrañamente es el 10% de las bajas norteamericanas en toda la guerra con Iraq, la Casa Blanca notificaba a Israel que una l�nea de ayuda por 290 millones de dolares iba a ser recortada debido a la negativa del gobierno de Sharon de no continuar con el muro que separa a Israel de Cisjordania. (Mientras tanto, la provocación a la resistencia Iraquí continuaba)
1. El muro que está construyendo Sharon, ¿no es supuestamente para mantener a los terroristas fuera de su territorio?
2. ¿El presidente estadounidense no está a favor de esta política, siendo que no solo construye un muro en su país (ficticio, o no, sigue siendo un muro) sino que realiza ataques preventivos para que los terroristas, o mejor dicho, posibles terroristas, no ataquen su país?
3. Si el 1º y el 2º enunciado son compatibles, ¿porque la Casa Blanca piensa que no lo son?
Quizás porque los países que componen el Medio Oriente no son Iraq, refiriéndonos a su poderío político - militar dentro del mundo.
Quizás porque Bush no quiere pagar el costo político de un conflicto internacional que probablemente se vaya de las manos, como los propios militares israelitas advierten (Para enterarse de esto ver el artículo de Juan Gelman sobre la posición de Sharon ac�).
Quizás porque no existe ningún beneficio para Estados Unidos en que haya un claro dominador de la zona y su política mediadora (que desde la administración Clinton, o mejor dicho, desde que Bush Jr. es presidente, jamás funcion�) deje de ser una manera de "jugar a dos puntas", quedando bien con palestinos tanto como con los israelítas.
La Casa Blanca parece no comulgar con las políticas preventivas de Sharon, que desde mi punto de vista son menos extremas (aunque igualmente condenables) que las políticas de Bush, entonces ¿porque el castigo económico?
La hegemonía Estadounidense es indiscutible en los tiempos que corren y esa hegemon�a, ese Imperio, se tiene que mantener a pesar que las ordenes impartidas por él sean netamente contradictorias, o por ellas. Porque el emperador es el único que no se equivoca, es aquél que no comete faltas y que puede desdecirse sin perjuicio alguno para su figura.
El emperador es aquel tiene el poder y por ende, el que puede perderlo. El uso de la fuerza y la irracionalidad en las acciones suelen demostrar un derrumbamiento. ¿Estaremos presenciando el principio del fin de la hegemon�a estadunidense?
El tiempo lo dirá.
Levantarme hoy por la mañana y leer en los diarios que en Argentina (mi país de residencia) "Refuerzan la seguridad en embajadas por el temor a atentados" me hizo reflexionar sobre lo que sienten los estadounidenses cuando todos los días se despiertan y reciben la noticia por los diarios, la televisión, o la radio: "El país se encuentra en estado de Alerta Máxima", "La Nación eleva el presupuesto militar a su nivel más alto de la historia", etc, etc, etc. Es realmente sorprendente, que a pesar de esto, en estos momentos haya un porcentaje cada vez mayor de la población norteamericana que está en contra de la guerra, es sorprendente que no se haya levantado el pueblo entero y haya cruzado los mares para acabar con sus propias manos con esta amenaza terrorista, tan palpable a través de los condenables hechos del 11 de Septiembre, como ficticia, a través de tantos videos, grabaciones y comunicados que bien podrían ser de cualquier hijo de un musulmán.
Sinceramente, me sorprende y me gratifica encontrar acciones como las de Moveon en contra de las políticas del Presidente Bush en sitios como este, donde se convoca a artista para la producción de cortometrajes de no más de 30 segundos para hacer una campaña anti-Bush, a meses del comienzo de la cuenta regresiva para las elecciones a presidente en Estados Unidos.
Existen todavía muchas piedras en el camino, pero creo que la conciencia de un nuevo mundo se despierta, de a poco, en el silencio. Probablemente tengamos que presenciar muchas atrocidades más, en nombre de pueblos que jam�s consentir�an las decisiones tomadas por sus líderes. El miedo, no justifica la guerra, pero sí una pregunta. ¿Por que sentir miedo?. Es que quizás alguien hizo algo para detonar todo esto.
Llanto.
Ruidos.
Son mis primeras palabras.
Acá.
Quién lo lea, presenciará el comienzo de una nueva vida.
(Hay algo más allá)
Los días parecen cada vez más cortos y más largos. Los segundos apremian, se corren unos a otros, desesperados en esta curva lineal que es el tiempo y las sienes empiezan a decirnos, de a poco, que el tiempo es este y es otro.
Nuevamente no he tenido tiempo.
No he tenido tiempo de detenerme y observar.
A veces cuando uno corre no llega a ningún lado, pero es tan linda la sensación del viento en la cara que vale la pena hacerlo.
Esta semana me ha encontrado sin ese atributo con el que normalmente contamos. No soy mejor, ni peor ahora. No tengo más silencios ni menos certezas.
La oscuridad se cierne sobre el mundo que ilumina.